Join us to participate in the upcoming 2019 City:One Challenge. 

La historia de Esteban, Nancy y su hijo Ángel que se mueve en silla de ruedas en CDMX

Los grandes retos que sufre una persona discapacitada para trasladarse en CDMX y los simples cambios de actitud que pueden hacer diferencias

Photo of Felipe RF
0 1

Written by

Esteban y su esposa Nancy, ambos de 44 años, tienen que transportar a su hijo Ángel de 13 años y en silla de ruedas a sus terapias en el CRIT Iztapalapa.  Los retos inician desde muy temprano en la Colonia Agrícola Industrial donde lograr que un taxi les haga la parada puede llevarles hasta 3 horas, lo que afecta la moral de Ángel al sentirse discriminado y obliga a la familia a despertarse a las 3 am para poder llegar a las terapias.  Lamentablemente también los conductores de aplicaciones cancelan los viajes al ver que Ángel se mueve en silla de ruedas, así que esta falta de solidaridad no es exclusiva de los taxis y más bien una falta de civilidad generalizada. Si tienen suerte de encontrar a un taxista dispuesto a llevarlos, el siguiente reto es lograr meter la silla de ruedas en la cajuela, ya que la mayoría de los vehiculos no cuentan con suficiente espacio y poder meter a Ángel, quien es alto para su edad,  al taxi sin golpearlo. Esteban describe como las puertas no abren completamente y esto hace más difícil el proceso. Este detalle es un dato importante para diseño automotriz. Antes, cuando la silla de Ángel era más pequeña,  la familia intentaba moverse en transporte público, Esteban es operador del Metrobus y tiene un conocimiento amplio de la red de transporte público y ha recibido entrenamiento acerca de trasladar personas con capacidades diferentes. Los retos que enfrentaban en RTP, Metro, Metrobus, Camiones, etc. eran múltiples y lamentablemente muy relacionados con la falta de educación y civilidad de las personas. Los espacios del Metrobus o RTP para silla de ruedas eran constantemente ocupados por personas al igual que los asientos asignados, era una batalla constante para que las personas respeten. Ahí es donde Esteban como operador de Metrobus hace una aportación excelente, si el operador de la unidad de transporte detiene su unidad hasta que los asientos para discapacitados sean usados correctamente, entonces la persona con discapacidad puede usarlos y esto hace una gran diferencia. Los operadores tienen el poder de poner orden dentro de sus unidades sin embargo son pocos los que lo ejercen. La familia también reporta que usar los elevadores del metro es un grave problema, además obtener el permiso para el uso de los mismos es una pesadilla burocrática (Ojo SEMOVI). Esteban como operador de Metrobus siempre ha logrado que dentro de las unidades que conduce la gente respete los espacios para discapacitados, este tipo de comportamiento nace de su propia experiencia. Si todos los operadores tuvieran la misma proactividad se podrían lograr grandes diferencias, el problema es que en muchos casos son los operadores los primeros en discriminar y vejar los derechos de las personas discapacitadas. Los retos para la transportación de Ángel eran tan grandes que al final Esteban decidió tomar un segundo empleo como taxista para él transportar a su hijo dentro de su taxi. Como conductor de taxi, Esteban siempre da prioridad a las personas con discapacidad. El servicio de transporte para personas con discapacidad creado por el gobierno de la ciudad ha sido desvirtuado por los operadores quienes mejor van a la central de abastos a subir carga en lugar de cumplir su función de transportar personas discapacitadas. La familia nos reporta que uno de los puntos donde más batallan las familias del CRIT para acceder a taxis o transporte es increíblemente justo afuera del CRIT. Inexplicablemente,  los taxis especializados para gente con capacidades diferentes  no están asignados a puntos de interés como el CRIT, hospitales y centros de rehabilitación. La historia de Esteban, Nancy y Ángel nos muestra como un padre de familia tuvo que buscar nuevas alternativas profesionales porque el transporte público de CDMX no era una opción viable para su familia y nos deja como aprendizaje como una actitud de empatía y civilidad de parte de operadores y usuarios del transporte público podría mejorar enormemente la experiencia de transporte de las personas con capacidades diferentes y mejorar su vida y la de sus familiares. 

Find this contribution inspiring? Add your own!

0 comments

Join the conversation:

Comment