Join us to participate in the upcoming 2019 City:One Challenge. 

Homenaje a quienes verdaderamente mueven a México

Las historias de los héroes, deben ser contadas, a veces quedan en el anonimato, ojalá que esta iniciativa permita a uno de ellos sonreír.

Photo of Gustavo Galicia Madrid
0 1

Written by

Homenaje a quienes verdaderamente mueven a México

Los problemas de movilidad en la Ciudad de México y su zona conurbada son muy conocidos y estudiados a partir diversos enfoques por diferentes especialistas en el tema. Este asunto se ha estudiado desde hace varias decadas ya, cuando se acentuó como un problema. Una cifra que dimensiona este escenario son los más de cuatro millones de personas que en promedio se trasladaron en transporte público cada mes durante el 2018 en la ciudad.[1]

Es muy probable que las personas que hemos nacido, crecido y desarrollado nuestras actividades en la Ciudad de México hayamos escuchado alguna vez en nuestras vidas que el problema de la movilidad urbana se originó por diferentes causas como:

· El desarrollo de la ciudad y crecimiento de la población en general.

· La concentración en las décadas pasadas de las actividades económicas y de gobierno en la ciudad y en zonas específicas.

· El acompañamiento de políticas deficientes de planeación y crecimiento ordenado de la ciudad y con mejor infraestructura en vías de comunicación.

· La falta de visión en alternativas de un transporte público de calidad.

· La corrupción imperante en las áreas de gobierno para mantener y mejorar el transporte público o construir más vías de comunicación de grandes dimensiones

· La geografía social y discriminatoria existente en los centros de trabajo y los hogares de la población.

· La falta de inversión privada y la apertura del gobierno para permitir su participación.

· La desigualdad económica que no permite a toda la población la adquisición de un vehículo, etc.

Todas las causas y factores que enuncio tienen, quizá, un peso específico en la contribución de este problema. Sin embargo, muy pocas veces leemos o nos percatamos de la historia que viven millones de personas día a día. Al ser un problema de grandes proporciones nos acostumbramos a pensar en causas y respuestas de esa magnitud, perdiendo el sentido social y humano como primer paso para transitar a la solución de muchos problemas que existen en la ciudad, como el de la movilidad.

Frecuentemente pienso que los grandes conflictos de las sociedades pasan, primero, por una etapa de reconciliación entre los que sufren los problemas y las figuras que tienen o han tenido la responsabilidad de atender la problemática., Algo parecido a las guerras, como lo que lo que ha sucedido en Colombia y su conflicto armado de décadas. El haber tenido la oportunidad de vivir en ese país —por mi trabajo — tuve la fortuna de escuchar historias de taxistas, boleros, vendedores e inumerables personas que tuvieron que desplazarse, no por horas, ni siquiera por un día, sino para siempre de sus lugares de origen y enfrentar la vida con las herramientas y las posibilidades que en ese momento los acompañaron a los lugares hacia donde se dirigieron.

Las sociedades, debemos reconocer primero a esos héroes que, a pesar de todas las circunstancias, viven, enfrentan y se sobreponen a las adversidades, todos esos héroes, el mayor número de veces, son anónimos .

Por esto deseo compartir, a manera de un homenaje en vida, la historia de Viri que, desde mi sentir describo como una combatiente que contiende de forma diaria los desafíos de la movilidad, para defender, con la mayor dignidad posible, sus sueños y sus aspiraciones de ser mejor persona de lo que ya es, mejor madre, esposa y profesionista. Viri, cuya característica es que representa a todos los que cada amanecer, cargado de oscuridad y antes de que el sol haga su primer asomo, hacen un largo traslado para llegar al lugar que se hace complice de sus sueños.

La historia comienza a 33 kilómetros del centro de la Ciudad de México, en Texcoco. Esta distancia puede ser recorrida en dos horas en bicicleta a velocidad constante, siete horas caminando, quizá dos horas y media en transporte público, en los horarios que hay disponibilidad, y en 40 minutos en auto por la noche. Sin embargo, la realidad para las personas que tienen vehículo y las que no —como es el caso de Viri— es totalmente diferente, incluso para ella puede ser más severa, al viajar todos los días de Texcoco a Naucalpán, lugar donde está su lugar de trabajo, en un tiempo promedio de dos horas y quince minutos.

Esta situación no es nueva para Viri, por el contrario, creo que se le puede considerar como una viajera experta, ya que le tomó un par de años perfeccionar y mejorar el tiempo de traslado a su centro de trabajo, por debajo de las tres horas. Su época de Universidad, que se ubica en la Ciudad de México, le permitió entrenar todos los días su rutina y desarrollar la habilidad que hoy tiene.

Los días de Viri emprenden cuando muchos de nosotros estamos descansando, entre 3:30 y 4:00 horas de la madrugada, para salir con tiempo suficiente a las 5:40 de su casa, antes del amanecer, y poder estar en Naucalpán a las 8 de la mañana. El primer reto del día es partir a esa hora para poder encontrar el transporte público un poco más desocupado y restar las incomodidades, dado que , encontrar un buen lugar le permite aprovechar y ganar por lo menos un par de horas de sueño adicional; como lo hacen miles de personas que viajan del Estado de México a la ciudad todos los días. Tener esta rutina, a decir de Viri, te desgasta en lo físico y emocional y depende de cada persona cómo lo asume y lo incorpora a sus hábitos. Quienes lo incorporan o logran acostumbrarse tienen desde ese momento un mérito ganado, si bien, no es la situación ideal para ellos y sus familias, lo aceptan porque las alternativas y las oportunidades son limitadas en sus lugares de origen, en el caso de Viri, Texcoco. Esta situación la imagino muy parecida a lo que hago en mi trabajo que es Change Management, donde se busca alinear las actitudes y aptitudes de las personas de cara a una nueva forma de hacer las cosas.

Creo que la primera amenaza de Viri, entre la inseguridad, el estrés y la salud, ha sido desde el primer día, el deterioro de su nivel de calidad de vida. Si entendemos este concepto como: “Se refiere al conjunto de condiciones que contribuyen al bienestar de los individuos y a la realización de sus potencialidades en la vida social.” [2] Ésta ha sido violentada desde el día que decidió enfrentar el reto, pasando en un instante del miedo a la costumbre.

Dentro de las experiencias de Viri se pueden contar dos asaltos a mano armada, que no la han detenido a seguir haciendo sus largos y peligrosos viajes. Es aquí donde creo que podemos reflexionar sobre lo qué somos como latinoamericanos. Para nosotros la familia es lo más importante y por ella podemos arriesgar todo, incluso, la vida. En los países donde hay mayores oportunidades, evidentemente esto no pasa, las alternativas son muy diferentes. Normalmente el estímulo de las personas que viven situaciones similares a las de Viri están relacionadas con sus deseos de superación, desarrollo y crecimiento en lo profesional y personal. Esto sucede en México desde hace muchas décadas, pero desafortunadamente siguen existiendo municipios con rezagos y una histórica deficiente gestión de los gobernadores.

Es en esta parte de la historia, donde todo lo que he descrito y que tiene que ver con las políticas, la infraestructura, la inversión y las voluntades de quienes tienen la responsabilidad de hacer algo más para construir mejores condiciones, se vinculan con la vida y situación individual de cada persona. Algo muy similar a la sinapsis, el lenguaje de las neuronas con el cerebro cuando viaja a través de nuestras redes neuronales. En este caso, todas las particularidades del entorno generan mensajes o impulsos diferentes en las personas que se traducen en formas diversas de responder a un estímulo, es así como podría entenderse la necesidad de desarrollo y progreso de cada individuo.

Viri, desde muy joven, enfrentó y resolvió la preocupación de sus padres, cuando decidió cursar sus estudios profesionales en la Ciudad de México. Sus padres opuestos a esta decisión, por razones entendidas, principalmente los riesgos de los traslados diarios, deseaban que Viri no estudiara en la ciudad, lo cual quedó solo en un deseo puesto que Viri inició y terminó su carrera de Mercadotecnia en esta ciudad.

Actualmente, Viri trabaja en su área de estudio, en una agencia automotriz, donde asombrosamente los empleados no tienen beneficios o facilidades para adquirir un vehículo, lo cual veo como una ironía. Pero hay situaciones maravillosas en la vida de Viri. Hace un par de años se convirtió en madre. Este evento, que para muchas familias con un hijo de dos años puede ser una etapa de anhelos e inspiraciones, para Viri es diferente. Hoy Viri llega cansada, aproximadamente 8:30 de la noche, con nulas ganas de conversar, con quien quizá cualquier pareja conversaría bajo una rutina “normal”, su cónyuge. En su caso no es así, lo que más desea es estar con su hijo, aunque sean veinte o treinta minutos. Cuando Viri me describió lo anterior, le pregunté que cómo impactaba esto su relación y la respuesta para mí fue desconcertante. Me dijo que nunca se había puesto a reflexionar al respecto y menos hablarlo con su esposo. Ella no sabe qué piensa su esposo al respecto y en cierta forma, elude la realidad porque tiene temor de que el resultado no sea positivo, sin embargo, de forma contundente y sin titubeos me confesó que opta por estar con su hijo. Los pocos minutos que logra estar con él son para ella el mejor momento del día, aunque en realidad este momento lo vive en la noche.

Cuando ella me detalló esa forma de convivir con su hijo, me hizo pensar mucho en lo que tenemos unos y otros. Yo no tengo hijos, pero me hubiera gustado mucho haberlos tenido y sin duda, creo que no hubiera permitido que un trabajo o alguna situación, como las que se interponen entre Viri y su familia, me hubieran separado de la mía, quiero decir que hubiera hecho algo para remediar el curso de mi vida. Evidentemente, el entorno en el que te desarrollaste, desde la infancia hasta la universidad cuenta mucho. En mi caso, creo que tuve la fortuna de lo que mis padres hicieron por mí en ese sentido y que me brindaron, sin duda, oportunidades en las que he tratado de superarme. Pienso que esto es lo más duro de lo que Viri vive cada día, vivir y no vivir su rol como madre y como esposa. Evidentemente esto les pasa a muchas personas que realizan largos traslados a sus centros de trabajo y que no cuentan con un vehículo.

El esposo de Viri también trabaja, pero lo hace en Texcoco. Deja a su hijo con los padres de Viri o los suyos, se van turnando, de tal forma que el niño, en sus primeros dos años de vida, ha estado más tiempo con sus abuelos que con sus papás. Viri expresa que ha tenido reclamaciones de sus padres y reclamos indirectos de sus suegros, pero ha decidido no escuchar, aunque afirma que no es lo correcto porque además de recibir su ayuda, son personas que se preocupan por ellos y lo mínimo que merecen es ser escuchados y darles algo de su tiempo.

Finalmente, a manera de conclusión, me pregunto, ¿cuántas separaciones, divorcios, vidas marcadas por la ausencia de los padres en los hijos, cambios de roles en las familias, como abuelos-padres y padre-abuelos son los que han generado todas las insuficiencias de transporte en la Ciudad de México y sus zonas conurbadas? Seguramente no hay una estadística, pero sí creo que el número de casos no es menor. Manifiesto el deseo de que las empresas de automóviles promuevan programas de adquisición de vehículos para sus colaboradores, con un enfoque social y al mismo tiempo, inviertan con los gobiernos en el desarrollo de una infraestructura que ayude a mejorar los problemas de movilidad de la población.

Finalmente, quiero hacer dos compromisos: Compartir el premio en caso de ganarlo con Viri, comprándole un vehículo y también con mi amiga Inés, quien reviso el estilo de mi historia y que se encuentra por cierto en Chicago, buscando mejores oportunidades para su hijo.


¡Por todos los mexicanos como Viri que día a día se la rifan!




[1]https://www.inegi.org.mx/temas/transporteurb/

[2] https://www.significados.com/calidad-de-vida/



Attachments (1)

0 comments

Join the conversation:

Comment